Uso de las tecnologías de información

No hace falta decir que el uso de nuevas tecnologías de información y comunicación en el ámbito de la justicia probablemente logre un desarrollo significativo en la eficiencia y la eficacia del servicio público de justicia, y ser un factor para mejorar la rentabilidad de todos los socios institucionales que intervienen, con la mejora de la calidad de los servicios prestados a sus usuarios que ello conlleva.

Experiencias comparables también han demostrado que la integración de la dimensión digital en la estrategia de modernización de la «justicia de negocios» en particular, ofrece soluciones prácticas que cumplen con los requisitos de velocidad, transparencia, calidad y estabilidad de la jurisprudencia, basada en la necesidad de un clima económico nacional fuerte, abierto e integrado al mundo. Esto se confirma por el hecho de que las organizaciones internacionales que están ganando terreno en la economía global están comenzando a ver la transformación digital de la justicia de negocios como un factor clave en la dinámica del entorno empresarial, y convertirlo en un indicador de la capacidad de las «jurisdicciones de referencia especializadas» para «ejecutar contratos», así como su papel para tranquilizar a las empresas e incitar las inversiones internas y externas.

Sin embargo, a pesar de la abundancia de oportunidades que ofrece el uso de nuevas tecnologías para el desarrollo de diversas esferas de la justicia, incluida la justicia de negocios, la naturaleza técnica y compleja de la tecnología, y la propensión de los actores a mantener las prácticas y costumbres dominantes, junto con la desconfianza y los temores de hacer que el factor digital prevalezca sobre el aspecto profesional de la ley, hacen que con la transformación digital y su adopción como estructura estratégica en la modernización de la justicia, están progresando a un ritmo prudente y disperso. Sobre esta base, la apertura del debate científico sobre el uso de la tecnología en el ámbito de la justicia, y su relación con la inversión, es de considerable importancia, ya que se supone que aumenta el grado de confianza de las partes interesadas y para aclarar visiones y opciones, al tiempo que destaca los beneficios y modalidades esperados para limitar o reducir el margen de riesgo.

Independientemente de las ramificaciones del tema, la novedad de sus conceptos y terminología, así como la diversidad de mecanismos y técnicas y su uso en el ámbito de la justicia, es posible abordarlo en tres ejes esenciales; cada eje está vinculado a un conjunto de objetivos y finalidades que los sistemas judiciales están trabajando para lograr.

El primero eje está relacionado con la adopción de nuevas tecnologías como un medio para mejorar la transparencia del funcionamiento de la justicia y los servicios judiciales, mejorar el acceso a la ley y vulgarizar la información; Esto es posible gracias a la creación de plataformas electrónicas abiertas al público y a las empresas, a través de las cuales se publican leyes, procedimientos, actos, así como decisiones judiciales y jurisprudencia, que también permiten proporcionar servicios electrónicos en beneficio del público y la gestión desmaterializada de los actos judiciales en las profesiones judiciales, eliminando así el principio de confrontación como concepto tradicional de acción legal. Reconociendo que las nuevas tecnologías también ofrecen, y contrariamente a lo que se cree, garantías más amplias para preservar la precisión de la información y los datos en circulación, y para protegerlos de cambios adicionales en comparación con los documentos, registros en papel y archivos.

Por otro lado, el segundo eje se refiere a la efectividad y eficiencia de la justicia. Abarca todo lo relacionado con los sistemas informáticos y la infraestructura informática, lo que permite dejar atrás los soportes en papel y evita el trabajo manual lento y repetitivo. La automatización total de los procedimientos y actos internos en los servicios judiciales, y la adopción de la máquina como un medio esencial de ejecución, de tareas, no son solo una herramienta para ayudar a la toma de decisiones y la producción, la circulación, el archivado y la protección de la información por medios electrónicos, pero es un soporte para simplificar los actos y limitar o reducir el margen de error. De este modo, permiten controlar y limitar el desperdicio de tiempo judicial, y dar a los actores más tiempo para concentrarse en asuntos esenciales y preocuparse por la mejora y la optimización del trabajo.

El tercer y último eje es cómo aprovechar de la evolución de las nuevas generaciones de tecnologías de la información en el ámbito de la justicia y su considerable potencial para tratar los datos legales y judiciales disponibles y almacenados. De hecho, la adopción de aplicaciones de Business Intelligence, a través de los datos, indicadores y paneles que genera, ahora es un medio eficiente, al alcance de todos los actores, para la buena gestión de la justicia con todos sus componentes. Y en comparación con las estadísticas tradicionales, Business Intelligence permite diagnosticar y definir con precisión las fallas y fragilidades en el funcionamiento de la justicia, y de ese modo identificar concretamente las necesidades inmediatas, ya sean humanas o materiales. Incluso se ha hecho posible realizar estudios prospectivos sobre las transformaciones que conocerá la demanda de justicia a mediano y largo plazo.

En la misma línea, se encuentra la profunda transformación que implica el acceso de la «inteligencia artificial» al ámbito de la justicia. Los ordenadores con sistemas algebraicos específicos ahora son capaces de autoaprendizaje y, si se usan en el ámbito de la justicia, pueden generar automáticamente recuerdos, decisiones y juicios a partir de análisis de datos gigantescos contenidos en la base de datos. Y eso es probablemente lo que hace necesario tratar todo lo relacionado con posibles transformaciones en profesiones, valores y cultura institucional.


Artículos para discutir:

1- Tecnologias informaticas como garantia de la transparencia de los servicios judiciales y la moralizacion del sistema judicial de los negocios.
2- Software de inteligencia empresarial y gobernanza judicial.
3- Establecer los fundamentos de la justicia digital para cumplir con los requisitos del clima empresarial.
4- Inteligencia artificial para empresas y el desafio de la justicia del futuro.
5- La inmaterialidad de los procedimientos legales y judiciales.