Apuestas de los bloques regionales

Los bloques económicos y políticos regionales se consideran como la característica definitoria del clima internacional contemporáneo. De hecho, los imperativos del desarrollo sostenible han obligado a los Estados a compartir sus habilidades, experiencia y recursos a través de los mecanismos de cooperación mutua para la complementariedad e integración regional. Dicha agrupación no se limita solo a los países en vía de desarrollo y aquellos emergentes, sino que los países desarrollados siempre han sido los precursores de emprender este camino, consiguiendo así abolir las fronteras geográficas, expandir el tamaño de los mercados comunes y alentar los flujos de bienes y capitales extranjeros.

Sin embargo, el mayor desafío al que se enfrenta hoy cualquier bloque regional sigue siendo crear una sinergia entre un grupo de países con múltiples particularidades y, al mismo tiempo, preservar y desarrollar sus respectivas relaciones económicas, sociales y políticas. De ahí el papel de los tratados y convenciones en la regulación de las relaciones bilaterales y multilaterales dentro del bloque internacional o regional, incluso el dominio de sus bases y fundamentos jurídicos, la definición de las entidades de resolución de disputas y sus competencias, y evitar los problemas de conflictos de las leyes nacionales de los Estados miembros.

Si bien la integración económica constituye la piedra angular de cualquier bloque regional, la complementariedad jurídica es el punto de partida para lograr este objetivo. De hecho, cada bloque comprende países que pertenecen a diferentes familias jurídicas en términos de tradiciones y especificidades que los distinguen entre sí, a lo que se agrega la diferencia de sus sistemas jurídicos y judiciales. Ahora está la cuestión de la especificidad jurídica nacional en su relación con la integración económica regional. Esta pregunta está sujeta a reservas por parte de los países que desean unirse al bloque, particularmente en términos de sus fundamentos jurídicos y judiciales. A pesar de las amplias oportunidades que ofrece la integración económica regional, los Estados miembros deben abandonar las disposiciones y prácticas jurídicas nacionales que han estado vigentes durante muchos años, y reemplazarlas por otras nuevas, y en algunas ocasiones limitar la competencia judicial de sus tribunales o incluso excluirla cuando se trate de conflictos relacionados esencialmente con inversiones.

Para afrontar las mencionadas preocupaciones, es necesario modernizar los sistemas jurídicos regionales mediante el involucramiento en el proceso de unificación y armonización de las leyes nacionales con las leyes modelo de los bloques, y el desarrollo de los sistemas judiciales de los Estados concernidos de modo suficiente para garantizar la seguridad judicial y jurídica, mejorar la confianza de los inversores en los países de acogida y contribuir al apoyo y la promoción del clima de negocios a través del desarrollo de un sector privado potente y fuerte, capaz de agilizar el intercambio comercial entre países.

A partir de ahí, surge la importancia de la elección del eje temático de las apuestas de los bloques regionales entre los ejes temáticos de la Conferencia Internacional sobre la justicia, de modo que se sometan a debate múltiples temas y problemáticas relacionadas con el mencionado asunto, como por ejemplo:

1- Agrupaciones económicas regionales: bases y fundamentos jurídicos y judiciales.

2- Impacto de las agrupaciones económicas sobre los sistemas jurídicos y judiciales nacionales.

3- Cómo podrían eliminarse los temores y las reservas formuladas por los Estados con respecto a la adhesión a una agrupación regional?

4- La armonización y unificación de las leyes nacionales de comercio como clave de éxito de la agrupación económica y de atracción de la inversión extranjera.

5– La modernización del sistema jurídico a nivel internacional y el desafío de la armonización y uniformidad del derecho de los negocios en el mundo.

6- Agrupaciones económicas: dialéctica de armonización de la peculiaridad jurídica nacional con las oportunidades de integración económica regional.